Antes del Diagnóstico

 

Siempre he sido una niña grandota en comparación con otras niñas de mi edad, con grandota no quiero referirme a gorda sino a que siempre he sido algo más alta y más anchota que las demás.  Era una niña delgada, lo único realmente gordo que he tenido siempre han sido mis muslos, eran rechonchitos y siempre me los rozaba hasta que me salían heriditas que escocían muchísimo.

Heredé los muslos de mi abuela paterna y la anchura de espaldas de mi abuela materna, pero siempre de manera compensada y uniforme.

Crecí y me desarrollé, mi cuerpo empezó a volverse cada vez más voluptuoso, con curvas, una gordura bonita, como dice mi madre. En esa época y ante esos cambios fué cuando por primera vez, visité un endocrino. Mis padres me llevaron para que me pusieran unas pautas, que para los endocrinos se basan en una dieta estándar de 1500/1800 kcal.

Siempre fui una niña muy activa, en natación desde los 4 años y de adolescente me encantaba el Aerobic, que en aquel momento estaba de moda, y el Baloncesto, por lo que el deporte y moverme no era un problema. Recorrí todos los km de playa disponibles en Cádiz cada día en vacaciones con mi padre y seguía la dieta del profesional. Adelgazaba aparentemente sin problemas  hasta que empezaban a añadirme alimentos a la dieta de 1500 kcal reestrictiva, como el pan, el arroz o pasta una vez a la semana. Pocas semanas después de incluir esos alimentos temporalmente prohibidos al comenzar la dieta, empezaba a engordar, por más que siguiera con la rutina de ejercicio. Con eso empezaba lo peor, ir a la consulta del endocrino sintiéndote desconcertada y salir hundida e insultada de la consulta, pues tenia que escuchar (y lo he escuchado hasta la saciedad) <<Estas engordando por que no estarás haciendo la dieta bien>>

<< recuperas peso por que comerás a escondidas>> <<¡Eres tan torpe!, es tan solo seguir lo que está escrito en un papel>>. Siempre he sido una niña contestona, con muuucho carácter y con muy mal pronto cuando me están diciendo cosas que no son reales, por lo que contestaba y me enfadaba en la consulta.

En éste plan seguí muchos años más, siguiendo con las dietas “milagro” de las que ya hablaré en otro post, hasta llegar a la Universidad.

Cuando empecé el instituto recuerdo que hubo un tiempo en el que logré perder bastante peso y lo más importante, logré mantenerme así por un par de años. Cuando entré en la Universidad empecé a tener síntomas raros e intentaba guardármelos para mi para no preocupar a mi madre. Muchas veces tenía  sensación de asco y de saciedad con poco que comiera, empecé a darme cuenta de que el pelo se me caía más de lo normal y tenía las uñas más frágiles que nunca. Nunca he tenido la piel seca, ni grasa tampoco, más bien mixta y sensible pero comencé a notar que ciertas zonas se me resecaban con más facilidad y que la piel se me enrojecía con cualquier roce y me picaba más de lo normal.

Y entonces llegaron mis problemas con la menstruación, iba al médico porque pasaba de  unas hemorrágias macanudas a pasarme meses sin ver a mi prima Regla por mi casa. Eso obviamente era preocupante, pero en un principio me diagnosticaron Amenorréa, que no es más que la ausencia de regla y ciclos irregulares…acompañado del <<váyase a su casa que no es nada malo y lo tiene mucha gente>>.

El día que lo cambió todo radical fue el día en el además de todos estos síntomas aparecieron otros como un cansancio extremo, mucha apatía y tristeza profunda, euforia, estreñimiento bastante acusado, inflamación, hinchazón, dolor de estómago, demasiados resfriados y una bajada de defensas brutal, herpes en la boca, alergias aumentadas al cuadrado, dolores de cabeza, dolor muscular , incremento bestial y rápido en el peso y seis meses sin menstruación.

Me planté en el médico de cabecera y por primera vez y ante todos esos síntomas me hablaron de que dada las circunstancias podria padecer una posible alteración en mi glándula tiroides o bien ovarios poliquísticos, por lo que me mandaron  una analítica completa que estudiaran los niveles de TSH , el valor que se altera cuando padeces algún problema de tiroides. Como ya he dicho en el post anterior, no voy a hablar en términos médicos, pues en la red existen demasiadas referencias así.  Por cierto os recomiendo no leer demasiado esos artículos ya que son tremendistas y alarmistas en la mayoría de los casos.

Pues llegó el día de recoger los resultados y ahi estaban, los niveles de  mi TSH por las nubes. El diagnostico estaba claro… TENGO HIPOTIROIDISMO.

El hipotiroidismo es un problema en la glándula del tiroides que consiste en que dicha glándula tiene problemas para producir la cantidad de hormonas suficientes para que tu cuerpo funcione correctamente. Evidentemente el tiroides controla todo el cuerpo por lo que tenia sentido que me quedara sin regla, que me doliera el estomago y de que mi metabolismo vaya como un caracol.

Después de recetarme el tratamiento de principiante, 25 mg de Eutirox todos los días, en ayunas y con un buen vaso de agua. Me  explicó que cada 6 meses tendría que realizarme controles una vez dieran con la dosis correcta de Eutirox (levotiroxina), pero que hasta entonces tenia que realizarme analíticas cada tres meses y  me avisó de cambios de humor a lo bestia y que iba a empezar a acusar los cambios de tiempo bastante más que antes; pregunté aun en SHOCK que era el hipotiroidismo, en qué me iba a afectar en mi vida, en mi día a día etc… mi médico me contestó: << no te preocupes, es muy común, probablemente tendras problemas el día que quieras ser madre, pero tu vida va a ser totalmente normal, siempre y cuando no te saltes la pastilla y te realices los controles>>.

¿Normal?,¡ defíname qué es lo normal para usted!. Para mi no es nada normal depender de una pastilla y de análisis continuos el resto de mi vida, no es normal que me diga que no podré o tendré problemas para ser madre , no es normal , eso no es llevar una vida normal. Entonces pregunté, cuándo seria posible empezar a perder  peso y me contestó con mucha ternura, eso tengo que decirlo, que  me olvidara de eso de momento, pues teniendo esos niveles de descontrol me seria imposible perder ni un gramo por más que me moviera. Me explicó que tenía que ser paciente, ya que en la época de la búsqueda de tratamiento iba a sentirme muy mal anímicamente y físicamente y volvió a despedirse diciendome que no me preocupara y que nos veíamos en 3 meses.

Ya en la puerta y con una tristeza y unos ganas de llorar terribles, volví a preguntar algo más que se me pasó por la cabeza en el último momento: << ¿Es hereditario?, ¿Se me ha desarrollado solo?, ¿Es contagioso?>> , A lo que me respondió: << Normalmente tiene componente genético y se suele heredar>>.

Me fuí del centro de salud llorando de camino a casa, no llamé a nadie, no sabía siquiera explicar lo que me acababan de diagnosticar, ni como decirlo. Me encontraba desconcertada y asustada. Llegue a casa, haciendo parada antes en la farmacia para tener el tratamiento lo antes posible y,  sin parar de llorar lo conté a mi madre y a mi pareja, ellos fueron los primeros en saberlo, me preguntaban, pero no podía darles más información.

Y desde la mañana siguiente….todo cambió … a peor durante unos meses. Para mí, el camino y la experiencia más dura que he vivido nunca, y que os contaré en el próximo post.

¡Animáos y participar en los comentarios!. Contad vuestra experiencia o exponer vuestras dudas, obviamente no soy médico pero si en algo os puedo ayudar a aclarar vuestras inquietudes, aquí estoy.

 

 

Por favor, si te gusta comparte;)

También te puede interesar

Share

Esta entrada fue publicada en HIPOTIROIDISMO. Guarda el enlace permanente.

Una Respuesta a Antes del Diagnóstico

  1. Pingback: HIPOTIROIDISMO, GINECÓLOGO Y OTRAS HISTORIAS.. para no dormir..

¿Tienes algo que decir?, ¡No lo dudes y participa!